El arte se encuentra entre nosotros en multitud de formas, como la pintura, la escultura y por supuesto… como la música, embriagadora y seductora, nos envuelve nota a nota y es capaz calmarnos, exaltarnos e incluso de transportarnos a través de nuestros recuerdos de la infancia.

Instrumentos musicales, hay miles, de diversas formas, tamaños y colores, desde los más básicos a los más rebuscados y complejos. De entre ellos he elegido el saxo por ser uno de los más seductores de todos los tiempos, su música siempre ha ido de la mano de la pasión y el amor, ¿Quién no ha escuchado nunca alguna pieza de jazz?, o ¿alguna de las piezas del maestro Kenny G? pocos me parece a mi, por eso creo que todos sabrán de que estoy hablando.

Con esta sesión que llevé a cabo junto con Nathalie como modelo, pretendo transmitir de alguna forma esa seducción, esa pasión que sentimos cuando escuchamos las notas de este hermoso instrumento. Aunque espero en un futuro usar algún otro como inspiración para seguir rindiendo homenaje a la música.