Precioso reportaje para una preciosa niña, aunque el día lo empezamos buscando una playa para hacer las fotos sin mucha suerte porque el último temporal había tratado bastante mal las costas que teníamos en mente como dos primeras opciones, luego y gracias a la perserverancia localizamos nuestro objetivo, ahí nos estaban esperando el sol, la arena y las olas que no dudaron en darnos la bienvenida.

Desde ese momento sólo bastaron un par de sonrisas para hacer que fluyera la magia, foto tras foto fuimos disfrutando de la belleza que nos brindaba el lugar.

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